En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la Universidad Madero (UMAD) llevó a cabo la conferencia “Vivir también se aprende”, un espacio de reflexión y sensibilización dirigido a la comunidad universitaria para hablar abiertamente sobre salud mental, prevención y la importancia de construir redes de apoyo. La actividad fue impartida por la Psic. Rocío H. Brito Mora, especialista con experiencia en psicología clínica, psicoterapia, educación y trabajo con adolescentes y adultos.
Durante la conferencia se reflexionó sobre la importancia de reconocer cambios emocionales y conductuales, escuchar sin juzgar y pedir ayuda cuando una situación comienza a sobrepasar nuestros propios recursos. Desde su experiencia profesional, Brito Mora invitó a los jóvenes a comprender que cuidar la salud mental también implica aprender a expresar lo que sienten, fortalecer sus vínculos y mantenerse atentos a las personas que los rodean. La especialista ha abordado anteriormente temas relacionados con el suicidio y la salud emocional de jóvenes, además de trabajar como psicoterapeuta de adolescentes y adultos.
Uno de los mensajes centrales fue que pequeñas acciones pueden generar grandes cambios: preguntar genuinamente cómo se encuentra alguien, acompañar, escuchar y acercarse a profesionales cuando sea necesario. La ponente destacó además el valor de construir relaciones interpersonales saludables, un aspecto que ha señalado en intervenciones previas como fundamental para favorecer la comunicación y el bienestar emocional.
Con este tipo de actividades, UMAD fortalece una formación que trasciende las aulas, generando espacios donde sus estudiantes pueden encontrar información, acompañamiento y herramientas para enfrentar los retos de su vida personal y universitaria. Hablar de salud mental contribuye a derribar barreras, generar conciencia y recordar a la comunidad que pedir ayuda, escuchar y acompañar también pueden transformar vidas.


