El equipo femenil de la Universidad Madero viajó hasta el norte del país con un objetivo: contender por el Campeonato Nacional de la División 2 de la Liga de la Asociación de Basquetbol Estudiantil. Para ello, el conjunto que dirige el coach Juan Pablo Bravo tenía que hacer un buen papel en el torneo Interconferencias, lo cual consiguió al ganar dos partidos en un día.
Después de reponerse de una serie de resultados adversos en la temporada regular y terminar su participación en la Conferencia Centro Oriente con una importante cadena de triunfos, Tigres Blancos UMAD accedió al certamen Interconferencias con sede en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y ahí, con una rotación importante, las maderistas se impusieron a la Universidad Cuauhtémoc de Aguascalientes y, posteriormente, al representativo del ITESM Chihuahua para, de esta manera, ganar su derecho a contender por el título nacional y el ascenso a División 1.
En el primer duelo, UMAD se impuso 61-54 a la UCA, resultado que, en buena medida, fue impulsado por jugadoras como Luz Estrella Rojas Rumbo, Alexa Borja, Marilyn Chocoyo y Juncal Serrano, quienes anotaron 20, 14, 11 y 11 puntos, respectivamente.
En el segundo juego la exigencia fue muy alta. Y es que, por tratarse de una jornada doble, el tema físico fue una variable a tomar en cuenta y, por ello, la rotación del equipo maderista permitió repartir, de acuerdo a momentos específicos, el liderazgo en cancha. Después de cuatro periodos de mucha presión, UMAD, sobre el final, aseguró la victoria ante el ITESM Chihuahua con score de 48-55. En este juego, Alexa Borja lideró el rubro de anotaciones con 22 puntos, en tanto que Luz Estrella Rojas anotó 14.
Tras dirigir a su equipo en una jornada cargada de emociones, el coach Juan Pablo Bravo mencionó cómo percibió los juegos y qué aspiraciones tiene su equipo en la etapa nacional.
“Jugamos contra equipos muy fuertes. La UCA venía muy bien, con un equipo muy competitivo, pero nosotros sabíamos que en disputa estaba el pase y no podíamos permitir que se nos fuera. El partido fue como una final porque solamente importaba la victoria y, a pesar de lo bien que jugó el rival, se definió en nuestro favor. Tuvimos poco tiempo para recuperarnos y por eso se planeó una rotación para que el físico soportara dos partidos en el mismo día; nuestro rival fue el Tec Chihuahua y ellas, como todo equipo norteño, tenían físicos altos y fuertes, sin embargo, nosotros mandamos presión alta en momentos muy puntuales y ante jugadoras en específico y eso al final generó errores en el equipo contrario, lo cual pudimos aprovechar para llevarnos el triunfo”.
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