Cuando una comunidad comparte un mismo propósito, los resultados trascienden cualquier meta. Así se vivió la quinta edición del Sorteo UMAD, un evento que reunió a estudiantes, colaboradores, egresados, familias y amigos del Sistema Educativo Madero con un objetivo que va mucho más allá de entregar premios: fortalecer el Fondo de Becas que permite que más jóvenes continúen construyendo su proyecto de vida a través de la educación.
El pasado 10 de julio, la comunidad maderista volvió a demostrar que la solidaridad también se aprende y se vive. Gracias a la participación de cientos de personas que adquirieron un boleto, promovieron el sorteo o colaboraron en su organización, fue posible seguir impulsando este programa que beneficia a estudiantes de la Universidad Madero en sus campus Puebla y Tuxtepec, Oaxaca; el Instituto Mexicano Madero, en sus planteles Centro y Zavaleta; así como el Instituto Normal México.
Más que un sorteo, la jornada se convirtió en un espacio de convivencia y esperanza. Durante el evento, estudiantes y colaboradores participaron activamente en la venta de boletos y en la organización de cada detalle, convencidos de que cada esfuerzo representa una oportunidad para que otro estudiante pueda acceder a una formación de calidad y continuar persiguiendo sus sueños.
La ceremonia contó con la presencia del Mtro. Job César Romero Reyes, Rector del Sistema Educativo Madero; la Mtra. Marisela Casiano, Directora Administrativa; el Mtro. Donaciano Alvarado Hernández, Vicerrector de Desarrollo Institucional; y la Mtra. Gabriela Betanzos, Secretaria de Gobernación, quienes acompañaron este momento que refleja el compromiso institucional con una educación accesible, solidaria y centrada en las personas.
Cada boleto adquirido representa mucho más que una posibilidad de ganar un premio: simboliza la confianza de una comunidad que cree en el poder de la educación para cambiar historias. Gracias a este esfuerzo colectivo, el Fondo de Becas del Sistema Educativo Madero continúa creciendo y brindando oportunidades a estudiantes que, con talento, dedicación y acompañamiento, podrán convertirse en los profesionistas que nuestra sociedad necesita.
Porque cuando una comunidad decide ayudar, no solo entrega un apoyo económico: abre puertas, impulsa sueños y transforma vidas.


